III No hay nadie como tu, Ni en este tiempo Ni en este lugar; Ni en otro tiempo Ni en otro lugar. Tú eres el único país, Tierra de la no muerte, La última nación Donde halla cabida mi alegría. La orilla de la tierra, A donde caen mis miedos Y mis tristezas se precipitan. No hay nadie como tu. Sería miseria intentar buscarte, Sería mentira querer reconocerte En la metáfora de las cosas. No existirías en el cielo, Ni en la continencia de las estrellas. Tu génesis personal sería parte del mito, No cabrías en la vasija Que te marcó el destino. No hay nadie como tu. Resonarías con tu perfume Más allá de las generaciones, Te extenderías más allá De las ondas de choque Que palpita un corazón. No hay nadie como tu, Ni en este tiempo Ni en este lugar, Ni en otro tiempo Ni en otro lugar.