Mi hermana se fue de la casa hace unos ocho meses. Es menor que yo y dormimos en la misma recámara toda la vida, hasta que se fue. Ernesto me regaló un gato para poder superar la pérdida. Yo me sentía extraña, pero creo que en fondo lo que siento es resentimiento. Soy el hermano del hijo pródigo. Ella regresó embarazada, a veces va, a veces viene; se pelea con su suegra, se desepera de los hijos de su cuñado porque tiene que cuidarlos. Mi hermana viene a casa a lavar su ropa y la de su (novio?, esposo?....) Héctor y como está embarazada, no puede subir a tenderla a la azotea. Le he lavado más ropa a mi cuñado que a mi propio novio. Mi cuarto era el más grande, mi hermana decidió que ahí quería quedarse para que la cuidáramos cuando nazca su bebé. Sacó todas mis cosas y dejó un espacio para la cuna de su niño; durmió ahí dos semanas y luego se fue. El cuarto está ahora vacío. Y yo no tengo tele. Se quedó abandonada en mi ex-habitación. Ella dice que volverá el mes que entra, y que luego...
algunas palabras, algunos sentimientos