En el cementerio Oye la historia que contóme un día El viejo enterrador de la comarca, El hombre tenebroso que debía Ser la ayuda silenciosa de la parca. El hombre que enterró con toda calma Entre lloros y clamores tantos sueños En ataúdes la fe y la esperanza De rotos corazones plañideros. La cara curtida y la piel adusta, Tiene el enterrador de la comarca Rota la ropa terrosa y parchada Las manos huesudas como la parca. Su oscura silueta carga la pala El azadón, el tálamo mortuorio En una marcha fúnebre callada Que recorre el panteón con un sollozo. Mientras movía tierra y flores secas Con la vista perdida en la distancia La historia de dos almas desdichadas Contó el enterrador de la comarca. Canto del enterrador Ya viene apagándose Las llamas rosadas en la distancia Asfixiadas en la oscura Noche que se deposita en las montañas El sol se rompe entre las nubes Y va regando su última luz Por la calzada. Em...
algunas palabras, algunos sentimientos