A diario pasan cosas.
COsas buenas y cosas malas
Pasan muchas cosas malas que no alcanzo a entender.
Cosas buenas que tampoco entiendo.
Esta tarde me senté confundida afuera del oxxo.
NO sabía que hacer ni a donde ir.
Tenía miedo de volver a casa.
A la casa de mis padres.
He decidido que ya no quiero vivir aquí.
Necesito irme, crecer.
No sé si lo pueda hacer, no confío en mis fuerzas.
Me quedé sentada y cabizbaja; se estaba haciendo de noche
y aún eran las seis.
Pero ¿para qué quedarme fuera?
¿Que podría hacer que cambiara en algo lo que me pasa?
No podemos volver atrás el tiempo
ni hacer que regrese
a quién se ama.
Y él se fue de nuevo.
¿Tendré la fuerza de esperarlo otra vez?
¿Seré tan idiota?
¿Lo amaré tanto?
¿Yo lo eché a perder?
...
Sólo él sabe lo que piensa.
Yo estoy acá sentada sin hacer nada.
El viento se enfría,
me arde la garganta.
"Confío en tí,
Te amo"- le dije
y no sirvió de nada.
Tengo ganas de llorar y no puedo hacerlo,
no debo hacerlo.
Porque temí que me abandonara de nuevo
y ya ha sucedido,
así que estaba preparada.
NO puedo derrumbarme,
mis padres no sabrán nada,
ellos me tratan como una niña
y yo estoy cansada.
Me iré.
Por mi propio pie y mi propia fuerza,
por mi bien.
Aunque tenga que morirme de hambre todos los días.
Debo decidir quién soy,
por si él regresa, estar lista.
Tengo mucho miedo
y ahora sí estoy completamente sola.
Me he quedado sentada
hasta que me dolieron las posaderas.
La banqueta es fría y empolvada
y confiable y acogedora.
AL menos está siempre alerta
para los que como yo
se quedan sin más camino por donde andar.
O sin más camino por dónde soñar.
Y pensar que estuvo tan cerca de realizarse mi cuento de hadas,
al cabo de cuatro años y tantos desvelos.
Y él se va.
yo me quedé aquí sentada
y ahora debo volver,
a la casa de mis padres.
No tengo más a donde ir.
Me levanto,
de pie me sacudo las nalgas,
pongo la sonrisa,
que ya la tengo ensayada,
y me voy.
En el camino saludo a algunos vecinos,
les sonrío,
me muestro confiada
y aparezco en la casa.
Nadie se da cuenta,
nadie se entera de nada.
Esta vez yo estaba preparada.
Tengo mucho miedo.
Pero sé que hay que seguir adelante.
Me iré de esta casa.
COsas buenas y cosas malas
Pasan muchas cosas malas que no alcanzo a entender.
Cosas buenas que tampoco entiendo.
Esta tarde me senté confundida afuera del oxxo.
NO sabía que hacer ni a donde ir.
Tenía miedo de volver a casa.
A la casa de mis padres.
He decidido que ya no quiero vivir aquí.
Necesito irme, crecer.
No sé si lo pueda hacer, no confío en mis fuerzas.
Me quedé sentada y cabizbaja; se estaba haciendo de noche
y aún eran las seis.
Pero ¿para qué quedarme fuera?
¿Que podría hacer que cambiara en algo lo que me pasa?
No podemos volver atrás el tiempo
ni hacer que regrese
a quién se ama.
Y él se fue de nuevo.
¿Tendré la fuerza de esperarlo otra vez?
¿Seré tan idiota?
¿Lo amaré tanto?
¿Yo lo eché a perder?
...
Sólo él sabe lo que piensa.
Yo estoy acá sentada sin hacer nada.
El viento se enfría,
me arde la garganta.
"Confío en tí,
Te amo"- le dije
y no sirvió de nada.
Tengo ganas de llorar y no puedo hacerlo,
no debo hacerlo.
Porque temí que me abandonara de nuevo
y ya ha sucedido,
así que estaba preparada.
NO puedo derrumbarme,
mis padres no sabrán nada,
ellos me tratan como una niña
y yo estoy cansada.
Me iré.
Por mi propio pie y mi propia fuerza,
por mi bien.
Aunque tenga que morirme de hambre todos los días.
Debo decidir quién soy,
por si él regresa, estar lista.
Tengo mucho miedo
y ahora sí estoy completamente sola.
Me he quedado sentada
hasta que me dolieron las posaderas.
La banqueta es fría y empolvada
y confiable y acogedora.
AL menos está siempre alerta
para los que como yo
se quedan sin más camino por donde andar.
O sin más camino por dónde soñar.
Y pensar que estuvo tan cerca de realizarse mi cuento de hadas,
al cabo de cuatro años y tantos desvelos.
Y él se va.
yo me quedé aquí sentada
y ahora debo volver,
a la casa de mis padres.
No tengo más a donde ir.
Me levanto,
de pie me sacudo las nalgas,
pongo la sonrisa,
que ya la tengo ensayada,
y me voy.
En el camino saludo a algunos vecinos,
les sonrío,
me muestro confiada
y aparezco en la casa.
Nadie se da cuenta,
nadie se entera de nada.
Esta vez yo estaba preparada.
Tengo mucho miedo.
Pero sé que hay que seguir adelante.
Me iré de esta casa.
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