Caminos rurales
Este camino empolvado empedrado
asolado
quebrado por el sol de tantos años
estos pies agrietados
fatigados
agriados
con ganas de una cantina
que les proponga lontananza
¿ Acaso pueden
caminar más lejos
viajar más ligeros
volver a ser suaves
recorrer los mismos trechos?
¿Y podría el camino empolvado
no embriagar de tiznes
y ser más sedoso
y recorrerse breve sin viajes grises?
¿Dónde hay solaz
entre la orilla y la amargura
y las piedras que se aplastan
cabizbajas en el llano?
¿Dónde vergeles y puras aguas
yerbas verdes
jades gratuitos?
Este terruño reseco
partido
silencio de cigarra
una tajada de cielo y el sol partido
cuajada lágrima
¿dónde entre los vivos
existe un puño de tierra
en que no se llore ?
y ¿ dónde habrá un cardo
ante el que, conmovido cualquiera,
no ore ?
II
Encontré la forma
De no llevar tanta arena en los zapatos:
Para aligerar el peso
Hay que diluirlo
Mil partes de lágrima
Y diez mil litros de alcoholismo
Con veinte galones de café
Bebidos en compañía de nadie
Se puede entonces pretender
Que escuecen menos las coyunturas
Y que arden menos los ojos
Con el óxido de las páginas germinando en las pupilas.
Funcionará
Sin dudas todo esto
A menos que por la noche
Se te vea la pintura resquebrajada
Y el labio te tiemble sediento
Del beso
De algún antiguo amor
A menos que tus pecados
Conjuren tantos demonios
Y ungido tu pecho
De infinitas maldiciones
Se estremezca de miedo
Al enfrentar la soledad.
Cuando esté vacía la copa.
III
Es la misma noche
Sólo que sin estrellas en tus manos
Fragmentada
Múltiple
Más compleja
Por el sedimento
De tantos meses
Deshojados.
¿Cómo podría distinguirlas
A través de la espesura?
La enagua desgarrada
De la montaña sin reposo
Cobijada sin guarecerse
En los hoyos del rebozo.
Es la misma noche
Pero más envejecida
Menos fulgurante
En su cualidad de piedra
La misma obsidiana
Que nos cortaba el sueño
Para curtir las pieles.
Y ahora entre lo oscuro
No es suficiente el mismo fuego
Para resarcir los fragmentos
Del zodiaco
Ni para esclarecer los pensamientos
Ni la runa antigua del corazón.
IV
Por esta palabra de más escrita
Donde la tesela de otros carece
De logias acuñadas
Va pagando camino
Sin poder granjearse
Un buen destino
El no mártir
De la vela dorada
Desahuciado de los monjes
De la ermita
Palpitante como una oruga, infantil como la risa que pintan
Las flores arrulladas entre el cieno
¿Por qué lleva lóbrega
Sobre su espalda sin cura
La llama ardiente y lanza
Del amor, la vil locura?
Saberte de antemano hubieras
Caminante impío y miserable
Que es la misma llaga
Que te ha aquejado antes
Y cada ves es más traicionera
Más ingrata
Menos duradera ...
Contesta el incauto
Con febril talante:
Es que me ha dolido tanto
Que ya no siento cuando me acarician
Ni la lengua del viento
O la salud del agua
Y por sentir de nuevo pienso
Dejarme abrasar por esta llama.
V
y eso que llevaba en las manos
no le pudo comprar un para siempre
tan sólo un café de madrugada
con el sabor frío del desvelo
y una negra almohada
hollada por un sólo sueño,
uno dispar y pequeño
y los ojos suspiros
cada que merma la luz que acicala la ventana
no le pudo bastar la esperanza a la desesperanza
ni el ave de terciopelo negro
ni la fauna
con la voz de oro
pudieron abrirle los ojos del destierro
tal vez la mano vacía
y el horrible silencio que hace ruido
cuando toque el extranjero que busca la primavera
puedan
romper el escalofrio
y calmar las vísceras
detener
la araña
que quiebra
la cuchilla en la nube
que gobierna la noche con sigilo
VI
te llevaste el manojo palpitante
de araucarias rojas
una madrugada roja
porque sin duda el beso
despintado de tus labios
ante el calor ardiente
de mil palomas en tus manos
era insuficiente
para fingir engaños
pero bastante
para mantener
tú palacio
erguido detrás
de mis pupilas
yo lo veo todo
vi el pasado
vi tú flor ya seca
cuando llegue el futuro
y la leña necesaria
de los brazos secos
que abrigarán
la nieve venidera
...
las malditas visiones
oráculo perverso
...
una madrugada roja
con el ramo palpitante entre mis manos
otras mil palomas
se escaparon
y el ramo dejó
de palpitar
VII
Te vuelvo a encontrar
Donde no me encuentro ni yo
Al lado mutilado de la roca
En la tajada antinatural
Donde se equilibra la existencia
¿Eres tú mis alas?
¿O el halo imposible que responde al aire para movernos quietos?
No podría el pétalo de la rosa
Igualar el roce de tus dedos
Con que me descarnas
Para dejarme en alma viva.
Quiero taparme
Con la misma cobija que te abriga el pecho
Y la tibia evaporada
Despojada de su dualidad de hueso
Para volverse intangible
Símbolo de amor
Entre tus piernas
Como sí tus brazos pudieran
Contener el infinito
Y tú boca degustarlo
En un racimo
La meticulosa maquinaria
El artículo vibrante
Que llevas tras barrotes
Sincronizalo con el mío
Para que al yacer separados
Conservemos al menos la dicha
De cerrar los ojos simultáneamente.
VIII
a final de cuentas
tout est fini
la noche con sus estrellas
la mutilación de la almohada
dividida de forma cervical
por el sueño austero
el sueño dramático
la pesadilla lúbrica
Ce n'est pas pour moi
porque la mano alba y gélida
con que se vale la suave noche
a mi me cala hasta los sesos
me muerde la garganta con el grito silencio
de su pletórico vientre oscuro.
J'ai un rêve
J'avait un rêve
pero ninguno fue suficiente
para amarrarme a la cama
ni para mantenerme despierta
¿que no son tantas ambiciones
sanguijuela suculenta?
un pretexto para no morirnos
para seguir haciéndonos los vivos.
para no dormirnos
la almohada
elle à ses rêves
elle prendre nôtre nuit
y nosotros le entregamos
la lánguida cabeza
religiosamente
cada noche
para recitar la letania
que ni nosotros conocemos
por eso va un tonto por la calle
diciendo: yo no duermo.
IX
Eres ese verso que no me atrevo a pronunciar
Ese diario cansino
De la soledad rota
Los pedazos de estrella
Que están en el alféizar
Ese diario cansino
De la soledad rota
Los pedazos de estrella
Que están en el alféizar
Yo se que tu beso
Es la antecámara de la noche
Cuando la oscuridad se filtra
Como un firme sonido
Es la antecámara de la noche
Cuando la oscuridad se filtra
Como un firme sonido
Somos lo que no conocemos
Retazos de lo que se ha ido
Retazos de lo que se ha ido
Y sin embargo
Nos entretenemos desnudos
Como desconocidos
Nos entretenemos desnudos
Como desconocidos
¿Cuánto tiempo falta
Para lograr la trascendencia?
Para lograr la trascendencia?
Detrás de los soles
Sólo en el sueño
Te encuentro
Cada noche
Te encuentro
Cada noche
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